Sus calles siempre alegres por la música de la tambora y el repicar de las campanas, en Jerez, Pueblo Mágico de Zacatecas, siempre hay fiesta.

Jerez, tierra de Arracadas de oro y Plata.

 

Lugar que inspiró versos del Vate Zacatecano Ramón López Velarde, donde sus edificios neoclásicos son testigos de las historias que se han tejido desde su fundación, Jerez es un lugar que nos depara historias, vivencias y aventuras, lo que lo hace un destino imprescindible de conocer.

El clima de Jerez es seco y templado, lo que la convierte en un destino ideal para el viajero que busca relax en un ambiente totalmente de provincia, con arraigadas tradiciones y encanto natural.

 

 

La riqueza musical de nuestro país le debe mucho a Jerez, ya que en la comunidad Jerezana de “El Cargadero”, es en donde se fusionaron estilos musicales prehispánicos con sones e instrumentos de otras partes, dando por resultado el famoso “Tamborazo Zacatecano”, que dio pie al nacimiento de las famosas Bandas, que ahora se extienden por todo el país y llevan esta tradición incluso al extranjero.

Jerez es famoso también por la Talabartería, para sus bordados utilizan la fibra de pita, que es extraída del maguey y es perfecta para los diseños en piel, las cuales lucen en cinturones, sillas de montar, sombreros, bolsas de mano, carteras, huaraches, lazos y diversos artículos de charrería.

 

 

En el Mercado de Artesanías puedes encontrar artículos de madera tallada, cerámica pintada, juguetes artesanales, ollas, cazuelas, jarrones, huaraches, morrales bordados, sarapes y jorongos. Y si eres dulcero, podrás encontrar una gran variedad, tales como cocadas, queso de tuna, dulces de leche, membrillo y calabaza en dulce, todos una delicia al paladar.

 

 

Ya entrados en ámbitos culinarios, Jerez también se distingue por su deliciosa gastronomía, ejemplos tales como el Asado de Boda Jerezano, la birria, la barbacoa, el chorizo Jerezano, la lengua rellena de vino de Jerez, además e sus cocadas, perones en almíbar, ates de manzana, membrillo, dulces de biznaga, el camote de leche y claro no pueden faltar las peculiares tostadas y tosticarnes jerezanas, así como los ya tradicionales burritos de la palma y las nieves y raspanieves.

¡Todo un festín gastronómico de principio a fin!

 

 

Y si lo lúgubre es lo tuyo, no dejes de visitar el Panteón Museo de Dolores, en donde encontrarás los más bellos mausoleos, los epitafios en otras lenguas y los personajes que ahí descansan; sin lugar a dudas es un recorrido diferente, pero muy interesante. También cuentan con un trayecto nocturno, en donde te contarán leyendas y anécdotas que te pondrán los pelos de punta.

Al término de ese recorrido, ya relajados, tomamos nuestro jarro lleno de mezcal y recorremos las principales calles del pueblo mégico de Jerez entre el son de la tambora y la alegría de sus sones.

 

Creemos que después de leer, seguramente ya te viste entre sus calles llenas de tranquilidad y fiesta.

¡No dejes de visitar Jerez!