Una tradición que materializa la creencia mexicana de celebrar el Día de los Muertos es la “ofrenda”, conoce más de nuestras

TRADICIONES MEXICANAS DEL DÍA DE MUERTOS

11030129. Puebla, Puebla.- En conmemoración del Día de muertos, se colocó una ofrenda monumental con calaveras de papel mache realizadas por artesanos locales, hoy en el patio del Palacio Municipal de Puebla.
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La idea de la ofrenda consiste en obsequiar a los difuntos, comida y bebida. Esta tradición nace de la era mesoamericana en donde se creía que las almas de los difuntos viajaban a un lugar después de la muerte. Pero este viaje se creía era largo y difícil lo cual requería que los difuntos fueran enterrados con algunos objetos esenciales para un viaje seguro.

Hoy en día, estas fechas se enfocan en la tradición de recordar a los difuntos por medio de ofrendas, altares y regalos. Algunas creencias derivan la presencia de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza: tierra, viento, agua y fuego; así como otros elementos que expresan la dualidad de la vida y la muerte de la existencia humana:

Tierra.

Representada por los frutos que alimentan a los muertos, se observan frutos de temporada como calabazas, tejocotes, mandarinas, naranjas y caña de azúcar.

Viento.

En indispensable el copal y el incienso por la creencia de que el humo se esparce por el aire, marcando “caminos” para los difuntos.

Agua.

Puesta en una jarra o en un recipiente, las almas calman su sed con agua fresca después de un largo viaje que los transporta hasta su altar.

Fuego.

Las velas se encienden para que las almas sean recordadas. Por lo general son colocadas cuatro cirios o veladores que representan los cuatro puntos cardinales para orientar a los espíritus durante su viaje.

Flores de Cempasúchil.

Esta flor tradicional color amarillo se da en temporada y tiene un olor particular que remite al día de los muertos. Se acostumbra esparcir sus pétalos en la puerta de la casa y alrededor de la ofrenda para orientar el alma del difunto.

Calaveras de dulce.

Elaboradas en diferentes tamaños se preparan disolviendo el azúcar en agua hasta obtener un jarabe muy espeso que se vierte en los moldes. Cuando el azúcar se seca, la masa es decorada, coloreada y recortada con papel brillante.

Objetos

Objetos y recuerdos que hayan pertenecido al difunto, tales como artículos personales, fotografías, y herramientas de trabajo que hagan sentir más cómodo al difunto en su regreso a casa.

Platillos típicos

Representados por las características de la región, destacan lo mejor de la cocina mexicana, tal como el mole, frijol, tortillas, chocolate, pozole, café, guajolote, y otros dulces típicos.

 

Aunque hoy en día muchas familias mexicanas ya no tienen altares personales en casa, las ciudades del país observan esta tradición única y es reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.