Viajar es uno de los más grandes placeres del ser humano. No sólo porque puedes apreciar las bellezas ocultas de la naturaleza, sino porque alejarte del mundo te da la oportunidad de conocerte a ti mismo y reflexionar sobre todos los asuntos que son opacados por el caos de la ciudad. ¿No se te antoja un fin de semana de relajación?

Después de conseguir tiempo libre en la oficina o la escuela, lo que sigue es decidir a qué lugar viajar y de qué manera llegar. Seguramente lo primero sea lo más sencillo porque siempre estamos planeando nuestra siguiente parada en el mundo, pero llega el difícil momento en el que tienes que elegir si tomar un avión o aventurarte al enorme laberinto de concreto.

Al principio podría ser más conveniente volar por los cielos y ahorrar tiempo, aunque si lo piensas un poco más, se suponía que ibas a relajarte y a alejarte de los problemas cotidianos, y el tiempo está en primer lugar de la lista. Si vas a viajar, lo mejor que puedes hacer es tomar la ruta más larga, porque así te obligarás a estar contigo mismo y a aprender más de la vida.

Si aún no te decides cuál será tu transporte, aquí están algunas razones que te motivarán a tomar la mejor ruta.

1.- Puedes detenerte a tomar fotos de los paisajes

Por fortuna, México aún tiene muchos espacios intactos que conservan su paisaje natural. ¿Recuerdas la última vez que hiciste un viaje de cinco horas y más de la mitad del tiempo sólo viste increíbles paisajes verdes? Pues si viajas en auto tendrás la oportunidad de detenerte en el momento justo cuando el sol los colorea con un brillo cobrizo para una foto perfecta.

Si ya te detuviste a tomar una foto del paisaje perfecto, aprovecha para estirar las piernas y alejarte un poco de la agobiante ciudad y tomar un gran respiro, que tanto tus pulmones como tu cerebro, necesitan. No todos los días se puede disfrutar de un aire tan puro como en los lugares que están a la mitad de la carretera.

2.- Sacar tus brazos por la ventana y sentir que partes el aire

En el avión podemos observar la tierra desde las alturas, pero es imposible interactuar con el viento. Mejor revive tus momentos de infancia, cuando estirabas los brazos por fuera de la ventana y sentías que el fresco aire recorría todo tu cuerpo y una fuerza invisible empujaba tus palmas hacia el cielo. Todos lo hemos hecho y a todos nos encanta, pero en la ciudad por seguridad dejamos de hacerlo. Aprovecha la libertad de un mundo distante.

3.- Conoces lugares que no tenías planeado visitar

Cuando viajas en avión tu ruta es directa, pero cuando te aventuras a ir en auto tienes la fortuna de disfrutar todo lo que los pueblitos nos ofrecen. Porque es obvio que si salimos de la ciudad es para disfrutar de la tranquilidad de lugares foráneos, donde la seguridad aumenta y puedes detenerte a conocer lugares coloniales y pintorescas calles que cada vez son más ausentes en la ciudad.

4.- Conoces nuevos amigos

La ventaja de ir en auto, a diferencia del avión, es que puedes invitar a todas las personas que quieras. No importa que no sean amigos directos tuyos, si hay un espacio extra, será bienvenido. Quién sabe, tal vez hasta en ese viaje encuentres a tus nuevos mejores amigos o algo mejor.

5.- Puedes poner tus canciones favoritas

En el avión siempre estamos sujetos a lo que los demás quieran. Si tienes suerte te tocará una persona educada que no invada tu espacio personal y se tome la molestia de poner sus audífonos al escuchar música. En tu auto tú eres quien lleva el control de todo. Sube el volumen tan alto como quieras y canta todo lo que habías callado en la semana.

6.- Los atardeceres son más bellos desde abajo

En el avión hay un punto en el que el sol se separa por completo de la tierra y sólo es una esfera incandescente de luz, entonces se pierden todas las  mágicas tonalidades que obtenemos de los atardeceres. Cuando estás abajo, la luz acaricia todo a su paso y combinado con el paisaje de un bosque o la costa, podrás tener ante tus ojos los majestuosos últimos minutos del astro rey.

7.- Puedes detenerte en la costa

Si tu destino es la playa, hay distintas rutas en las que puedes recorrer las costas en un estrecho camino. Los mejor de andar así es que si el calor te asfixia y el agua lo permite, puedes parar y refrescar tu cuerpo con un delicioso chapuzón. Quizá hasta te encuentres a alguien que esté haciendo lo mismo y puedas hacer más placentera tu estancia.

8.- Ayudar a otros

En un mundo individualista e inseguro, lo menos que queremos es tener problemas gratuitamente. Pero aún existen muchas buenas personas que diariamente tienen que recorrer muchos kilómetros para llegar a su lugar de trabajo o escuela. No te caería mal detenerte un momento y ayudar quienes se encuentran cerca de la carretera, tal vez alguien necesita un poco de ayuda y tú eres quien puede marcar la diferencia.

9.- Una experiencia de aprendizaje

Apartarte por varias horas del estrés del mundo libera tus pensamientos de la rutina. Las personas que suelen viajar frecuentemente en auto dicen que se han encontrado a sí mismos en un largo trayecto de silencio y pistas interminables.

10.- ¡Manejar en carretera es increíble!

No esperes mas y móntate en tu auto o visita a nuestros amigos de Thrifty Car Rental y aventúrate, que México tiene muchas cosas increíbles que mostrarte.